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2020/04/25

Sábado 25 de abril de 2020.

Recibí un mensaje de Nuestro Señor Jesucristo. Sólo el escuchar su voz fue una gran consuelo para mi. El dulce bálsamo para mi corazón.

+ Amado mío, te vengo a dar los consuelos que necesita tu alma en esta prueba que estás pasando, La Cruz cargada con amor lleva directo a La Gloria, tú sigue adelante, llevando mi obra, haz lo que tienes que hacer +

Estas palabras sonaron tan fuerte en mi alma, me dieron gran alegría y fuerza para seguir adelante.

+ He oído las súplicas de Marco. Restitúyelo al oficio sacerdotal, no le eches en cara los errores que cometió puesto que yo lo he perdonado y olvidado. Es tu hermano y necesita tu ayuda.

He visto todo el esfuerzo y cariño que has puesto en la semana santa. Te prometo por el infinito amor de mi corazón que todo tendrá su recompensa.

Se acerca y a el mes de mi madre, reza a diario El Santo Rosario e incentiva a otros a hacerlo. La oración vencerá la furia de Satanás.

El 13 de mayo harás una jornada de oración durante la tarde sólo con el grupo de los 12, expondrás mi divina presencia y celebrarás La Santa Misa.

Estoy preparando al mundo para el triunfo del Inmaculado Corazón de mi madre y la consagración de éste a él.

Vendrá muy pronto a visitarte mi madre y decirte a quién hemos elegido para ocupar las dos vacantes en el grupo.

Les pido que no pierdan la fe, si no por el contrario, llenad de más aceite su lámpara para que dure la llama encendida hasta mi regreso. Ese día sin ocaso nos reuniremos y les daré a conocer la felicidad y bienaventuranzas eternas.

Luchen por que un día nos encontremos en la gloria del cielo. No temas a nada ni a nadie, estoy siempre a tu lado protegiéndote y cuidándote. Mis ángeles te resguardan en tus manos y resguardarán mi presencia en el santuario.

Sé bien que harás un pequeño altar en tu hogar y volveré con mi presencia sacramental, te despertaré en las madrugadas para que platiquemos como antaño, te consolaré, te guiaré, te amaré y beberás de las fuentes de mi sagrado corazón en la soledad de la noche. Tú a cambio repararás y desagraviarás mi corazón, mi amado apóstol.

Te doy mi bendición y mis adorables consuelos. Yo estoy contigo y mi poder te acompaña +

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