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2019-12-13

2019/12/12

El Señor habló en mi interior y me dijo:

Los hombres siguen ciegos, la humanidad se pervierte en gran medida. Se verá la señal de la que te he hablado. La Luna se volverá roja y el sol una corona especial.

Mis sacerdotes. Hagan jornadas de penitencia y llamen a todos al arrepentimiento y a la penitencia. Si siguen como hasta ahora haciendo penitencia y desagravio tendré compasión y misericordia. El aviso será el regalo para que se arrepientan y se liberen.

Se acerca el tiempo de la tribulación. Recuerden que es una batalla espiritual y que es contra el mismo demonio al que se están enfrentando. Sus días de ese maldito están contados. Recen a diario el rosario de mi madre y eso les protegerá de muchas cosas. El aceite protegerá, la sal tendrá un efecto liberador y sus escudos serán estos sacramentales.

Mi amado Adán se ha arrepentido de sus pecados y lo he perdonado. Levanten su castigo y admítanlo de nuevo entre ustedes.

Os doy mi bendición.

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