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2018-11-26

2018/11/26

lunes 26 de noviembre de 2018

El Señor Jesús habló en mi interior y me dijo:

¡Basta ya!, se enfocan en todo menos en lo importante. Venid y litiguemos, reclamadme a mi, decidme a mi, pelead conmigo. Así como un día les quité la tesorera así ahora les quito su administrador porque a unos de ustedes no les importa mi obra. Les importa más el dinero. Se los dije una vez, discuten por algo que a mis ojos no tiene valor. No quieren estar más conmigo, adelante, idos y no volved hasta que os arrepintáis de su forma tan herrada de pensar.

Ustedes once deben lealtad a mi apóstol y unos de ustedes no se lo demostráis. ¿No creen que si él se hubiera equivocado como algunos de ustedes arguyen yo ya hubiera dejado de dar los signos y milagros en mi santuario? Y, si se ha equivocado, me ha pedido perdón en el sacramento de la reconciliación. A ustedes quién los puso como jueces para criticar a su hermano. Yo El Dios del Cielo puedo asegurarles que con los pocos pesos que se recolectan aquí se hacen maravillas y todo eso se ha gastado en mi para mi.

Además, no seáis egoístas e insensatos. ¿Qué acaso vuestro hermano no tiene derecho a comer después de trabajar tan duro por mi y por mi gloria? Ustedes mismos acordaron darle dinero cada mes y ahora ¿qué pasa?. Porque movieron de lugar mi santuario ya no le dais nada; sólo algunos de ustedes. Yo por eso en mi Divina Providencia le sustento para que no le falte lo necesario y aún así se atreven a hablar que él está tomando el dinero y hasta arguyen que se lo está robando.

Se los dije y se los vuelvo a repetir: Cuidad su lengua y sus malos pensamientos. Y que quede como advertencia nuevamente que quien entorpezca la obra de ustedes que son el cimiento participarán desde fuera.

Esto que les estoy diciendo no es nuevo, se los he repetido muchas veces pero no leéis mis mensajes de amor ni los de mi Santa Madre. Satanás los ha sacudido, ha cimbrado vuestros corazones y vosotros no os dais cuenta.

Recen, recen mucho para que Satanás los deje y ustedes puedan abrir su corazón a mi misión y no al dinero.

Mientras celebraba el diácono Sebastián después de haber recibido yo La Sagrada Comunión, El Señor Jesús habló en mi interior y me dijo:

Querido hijo, mi corazón es lastimado por los que creo son mis amigos. El próximo 12 de diciembre, fiesta de mi madre en su advocación de Guadalupe pide a mi querido Adán los consagre sacerdotes a ti mi amado apóstol, a Noé y a Sebastián. Y a finales de enero, cuando venga para las confirmaciones, consagre diáconos a Marco y Julio.

Hacedme presente entre sus hermanos, alimentad a mi pueblo con mi cuerpo y fortalecedlo con mi sangre. Sean fieles pastores defensores de la fe y de mis misterios. Les doy mi bendición ¡Ánimo, adelante!

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