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2018-10-30

2018/10/30

martes 30 de octubre de 2018

Mientras estaba la homilía del Diácono Sebastián en la Liturgia de la Palabra, La Santísima Virgen me habló por locución y me dijo:

Este mes no les daré aceite porque no se cumplió la petición que les hice de la casa para el seminario. Ustedes dudan y dudan mucho. No han aprendido a confiar.

Si sólo pusieran su confianza en Dios. Los pecados de los hombres claman al cielo y llaman la venganza. Mi corazón maternal se encuentra triste y parece que a muchos no les importa. Lloro de dolor ante la sordera de mis hijos.

La importancia de esta obra es urgente y deben verla como tal. El cielo está triste y la venganza pende de la cabeza de muchos.

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