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2018-10-17

2018/10/17

miércoles 17 de octubre de 2018

Organicé una procesión de desagravio con el Santísimo Sacramento de la entrada del fraccionamiento al nuevo Santuario para pedir perdón y la conversión de los pecadores.

Acabando el rosario vino Nuestra Señora tan preciosa como siempre. Hoy venía triste se le veía en su semblante. Me dijo:

Amado mío, aquí estoy de nuevo, sé cuánto me necesitas.

Muchos se refugiarán aquí después de haber visto la abominación en el lugar santo. Recen, recen mucho por los sacerdotes porque a partir de hoy, para muchos de ellos, empieza su condenación.

De su ojo derecho de La Santísima Virgen brotó una lágrima que le rodó por la mejilla.


A la muerte del Santo Padre Benedicto XVI se manifestará el misterio de iniquidad. La falsa iglesia se cubrirá de tinieblas. En mi amado Benedicto se cierra temporal y simbólicamente la historia de la Iglesia. La sede quedará vacante pues ningún electo será elegido de Dios.

No dejen de rezar, quien reza mi Santo Rosario todos los días y obedece mis instrucciones no tienen nada que tener. Yo prometo protegerlos mis amados hijos. Mi corazón se aflige sobremanera al ver como atacan a mi hijo. Al hacerte daño a ti, su siervo, a él de nuevo lo insultan, le golpean, lo crucifican. Al burlarse de los mensajes, se burlan de Dios y de Dios nadie se burla y no podrán escapar de su ira divina.

Se han alejando de los sacramentos, aun estando dentro de la Iglesia, participando de la Eucaristía. Están ausentes lejos de Dios. Desagradan a Dios con sus actos y aún se atreven a decir: “Esto no viene del cielo”. Pobres, pobres, pobres porque no escuchan la voz de mi hijo.

La Santísima Virgen colocó sus dos manos sobre su rostro.

Grandes calamidades se avecinan, no dejen de orar. Diles que les amo y les doy mi bendición.

Me bendijo y desapareció de mi vista.

Hemos estado subiendo video-blogs al Facebook y YouTube para que más personas sepan qué está pasando. Que sepan de esta obra de Nuestro Señor Jesucristo.

Se transmite en vivo casi a diario La Sagrada Liturgia y El Santo Rosario.

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