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2018-02-07

2018/02/07

miércoles 07 de febrero de 2018

Comenzamos el Rosario a las 6:15 pm. Cuando estábamos rezando las letanías La Santísima Virgen, preciosa como siempre, se apareció delante de mi y me dijo: Sigan rezando. Me dijo que inclinara mi cabeza y en la oración final me pidió que me postrara con el rostro en tierra. Me pidió dejar en el suelo mi rosario y comenzó a decir: Mi niño, mi pequeño. Guarda en tu corazón lo que te voy a decir y no se lo digas a nadie hasta que sea el momento que yo te indique. (Me dijo algo que debo guardar en secreto) Del aceite del icono mide cuántas copas salen y según sea el tanto de copas es el tanto de aceite de oliva que se ha de bendecir. Esos meses dejaré de manifestarme aquí y a través del agua perfumada me manifestaré en sus casas, en sus enfermos y ciudades a ver si así creen que yo me aparezco aquí. Todo es en favor de la obra de mi hijo. En este desierto habrá grandes milagros para corroborar lo que aquí está pasando para avalarte a tí su apóstol. Esa agua sanará a los enfermos, será su protección contra Satanás y el demonio será repelido ya que el agua huele a mi. Dode sea rociada habrá paz, amor. Acerca a mi el ícono y el crucifijo. Así lo hice y ella con sus benditas manos los tocó y me dijo: Sumerge en el agua el ícono y el crucifijo 3 veces. Así lo hice y ella de pie del lado derecho de los tambos del agua me bendijo y me dijo: Rocía a todos con el agua, hazlo con mi ícono. Sanación, grandes milagros y maravillas que serán el testimonio vivo de esta obra.

Desperté del extasis, mandé sacar el bote del agua y rocié a todos el agua con el icono así como me lo pidió La Señora.

Desde el 6 de febrero hasta hoy 9 de febrero el icono de Nuestra Señora Puerta del Cielo emanó aceite transparente con un aroma muy suave. Se llenaron 3 copas. Eso quiere decir 3 meses de desierto.

Es tan grande el amor de Dios, que busca la manera para que le crean. ¡Gracias Señor!

Los milagros no se explican, se viven. A Dios se le cree, no se duda.

¡A lugar por el Reino de Dios aunque nos cueste la vida! ¡Viva Cristo Rey!

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