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2018-01-10

2018/01/10

miércoles 10 de enero de 2018

Estaba en oración, ya era noche y Nuestra Señora habló en mi interior y me dijo: Pequeño mío, el Buen Dios está contento porque se está llevando a cabo su palabra y su voluntad. No dejen de luchar por ser buenos hijos y santos en este mundo.

Dile al Obispo que ya mi hijo respondió a su pregunta sobre la evangelización, le dijo que el reto que enfrenta la humanidad debe ser combatido de rodillas con oraciones y sacrificios. La evangelización es una tarea permanente de la Iglesia de mi hijo y si tiene que llevarse a cabo. Pero en esta hora obscura para la humanidad, la infinita misericordia de Dios quiso compadecerse de ustedes y pide un templo de adoración eucarística. Es la evangelización y la conversión de las almas. ¿Cómo llevarán a Dios a los demás si muchos no están llenos de él?

Dile al monje Agustín que lo ordenarán sacerdote. Que Dios ha escuchado sus ruegos.

Desde tiempos atrás Dios ha permitido que de mis imágenes emane un aceite puro. A través de los tiempos particularmente de los iconos. En cuanto tengas el icono lo llevarás a la Iglesia Bizantina en México y celebrarán la Divina Liturgia con mucha solemnidad. Ese día también llevarás la imagen original del Corazón de mi hijo.

La emanación del aceite se ha dado en la Iglesia Ortodoxa porque quiere Dios la unidad con la Iglesia Católica. Se ha dado en la Iglesia Bizantina por la gran piedad y amor hacia mi hijo y hacia mi. Y en prueba de nuestro agradecimiento el Buen Dios quiere se celebre la Divina Liturgia con la imagen original del corazón de mi hijo y mi icono que con tanto amor está haciendo Miriam.

Les bendigo y los guardo en mi Inmaculado Corazón.

La Santísima Virgen me dijo: 

Mi pequeño, las manifestaciones de hoy son el signo de que no estás solo en esta nueva etapa que comienza con las investigaciones de la Iglesia de mi hijo No temas. (La Santísima Señora se refiere a la emanación de aceite de todas las imágenes esta mañana en la capilla. El aceite era transparente, clarito con muy poco aroma. El niño Jesús de las vocaciones no dejó de llorar el aceite hasta después de la aparición de Nuestra Señora). El niño Jesús me sonreía mas y movía sus pequeñas manitas como si quisiera que lo cargara. La Santísima Virgen continuó. Me contó a manera de cronología unas cosas que no puedo escribir y después me dijo: lleva contigo la presencia de Dios.

Ofrece la comunión de mañana por la conversión de los pecadores. Quisiera Dios hubiera más sacerdotes como Martín que va a celebrar mañana.

Ánimo, recibe la bendición de mi hijo. 

Tomó al niño Jesús en sus dos brazos, lo colocó a la altura del pecho y con su pequeña mano derecha nos bendijo. Al instante desapareció de mi vista.

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