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2017-09-05

2017/09/05

Martes 05 de septiembre de 2017

Estaba rezando laudes, tuve una visión, vi a un ángel que custodiaba la iglesia (me refiero a la Iglesia Universal, al cuerpo Místico de Cristo) estaba presente el santo padre (no era Francisco ni Benedicto XVI). Sé que era el Santo Padre por su forma de vestir, se le revistió con un ornamento y una mitra blancos. Detrás de el, en procesión, había cardenales, obispos, sacerdotes y todo el pueblo de Dios.

El Ángel me dijo:

“Si esto se realiza, al mundo se le concederá La Paz”. (no me dijo de qué se trataba)

La procesión siguió su curso, había un reclinatorio sencillo y el Santo Padre se arrodilló delante de la estatua de Nuestra Señora. De momento, el Ángel señaló a otra parte y cuando volteé a donde señalaba, estaba el demonio y gritaba de desesperación y odio. De momento salieron más demonios (son seres horribles, como animales desconocidos, transparentes) lanzaban gritos y alaridos de dolor al ver lo que estaba pasando. Y al mundo se le concedía un tiempo de paz. Eran las 8 pm y mi esposa y yo rezamos el Rosario. Cuando terminamos oí la voz Nuestra Señora en mi interior y me dijo:

“Pon una copa en la mesa, a la altura del crucifijo de mi Rosario y verás el prodigio”

Como no tengo copas, fui corriendo a la casa de mi mamá por una… Enseguida llegué a la casa, la puse donde la Virgen me dijo, pasaron como 2 minutos y de las cuentas antes del crucifijo, empezaron a emanar aceite que caía en gotitas en la copa. Desde antes de comenzar el Rosario, el lugar donde se encuentran las imágenes se inundó de un olor exquisito como cuando se aparece Nuestra Señora.

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