Close

2017-08-25

2017/08/25

Viernes 25 de agosto de 2017

El Señor Jesús, me habló en mi interior y me dijo:

“¿Hasta cuándo, pueblo necio de Pachuquilla te convertirás? ¿Hasta cuándo?… ¿Qué más esperas de mí, para que vuelvas a mi regazo? Me humillé regalándote mis lágrimas en mi imagen y aún así dudas de mi poder. Se preocupan de embellecer el templo por fuera, cuando deberían preocuparse de embellecerse ustedes dejando el pecado. Yo no quiero que embellezcan mi casa, ni les pido dinero, quiero que embellezcan su corazón y se preocupen por su alma. Les he regalado signos, prodigios y milagros. Te has vuelto ciego, pueblo hipócrita y necio. Pero de ti he de sacar almas reparadoras y desagraviadoras de mi Corazón. No me hagas castigarte por tu indiferencia y tu ingratitud, aún estás a tiempo, Pachuquilla, de volver a mí. Y tú mi amado hijo, haz lo que te pido… Si, te pedí un templo, para que se exponga mi presencia día y noche y sea un lugar de peregrinación para todos los pobladores de la Tierra, desde aquí emanar a la gracia de la conversión para todas las naciones. Este es el lugar que he escogido cómo altar de reparación y desagravio a mí Sagrado Corazón, y Santuario del Inmaculado Corazón de mi Madre. No cierres las puertas de tu hogar a nadie. Insiste al sacerdote, exponga El Sacramento de mi amor una vez al mes delante de mi imagen y se celebre la Santa Misa el primer viernes de cada mes. Si en este mes el sacerdote no te hace caso, tú mismo has de ir a ver al obispo y expresarle mi deseo. Te guardo en mi Corazón y te bendigo. Nada temas, yo estoy contigo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *